Sant Pere de les Puel·les

Patrimonio cultural
  • Creatividad
  • Edad Media

Sant Pere de les Puel·les

La plaza de Sant Pere es, hoy en día, un rincón tranquilo y lleno de encanto presidido por la iglesia que da nombre al barrio. La historia de este edificio está íntimamente ligada a la historia de la propia ciudad: aquí se encontraba el antiguo convento femenino de Sant Pere de les Puel·les, que fue uno de los más poderosos de la Barcelona medieval y que generó la formación de todo un barrio a su alrededor.

El nacimiento de un barrio

A pocos minutos de la catedral late un barrio vibrante y multicultural con una gran variedad de pequeños restaurantes, comercios, estudios y terrazas, y en el que convive gente venida de todas partes y de todas las profesiones imaginables. Por el barrio de Sant Pere han pasado obreros, poetas y anarquistas, gente humilde y gente poderosa, músicos, ladrones e, incluso, bandoleros como Joan de Serrallonga.

Todo empezó en el siglo X, cuando la fundación del monasterio de Sant Pere de les Puel·les favoreció que gente de todas partes fuera a instalarse en sus cercanías. En el siglo XII ya había existido una villa extramuros, y a finales del siglo XIII se incluyó dentro de las nuevas murallas de la ciudad.

En el año 1873, se derribó el convento, y la comunidad religiosa se trasladó a Sarrià, donde se encuentra actualmente. En el barrio, solo quedó la iglesia.

La iglesia remendada

El muro de piedra visible desde la plaza da fe de los mil y un cambios que ha sufrido este templo. Mientras que el portal es del siglo XV, muchos otros elementos se han perdido o son posteriores: la planta original de cruz griega se modificó en una reforma posterior, el ábside también fue reemplazado por otro, y en el siglo XV se construyó un campanario que años más tarde también fue sustituido. En el año 1911, la iglesia fue reconstruida después de un incendio, durante la Guerra Civil fue quemada nuevamente y en el año 1945 otra vez restaurada, momento en que adoptó el aspecto ecléctico que tiene actualmente. A pesar de ello, en el interior todavía se conservan algunos vestigios de su origen románico, y la apariencia exterior, con el imponente portal, recuerda que este fue el nacimiento de todo un gran barrio medieval.

more

Información de contacto