Ocio y tiempo libre
  • Espacios naturales
  • Parques y jardines
  • Calidad de vida
  • Transportes singulares

El Tibidabo

Al Tibidabo lo llaman la montaña mágica y es la cima más alta de la sierra de Collserola. Desde arriba podemos disfrutar del Templo Expiatorio, del parque de atracciones, del observatorio y... si el día está despejado, subir al punto más alto de la montaña supone situarse en un mirador perfecto para ver incluso la isla de Mallorca.

Una montaña a la que se puede subir en tranvía o en el funicular, que ha sido escenario de muchas fiestas para los ciudadanos y que ahora reivindica su papel como uno de los grandes ejes de la ciudad.

Una cima con historia

Con sus 512 metros, el Tibidabo es el punto más alto de la sierra de Collserola. Hoy en día es una de las zonas que configuran la memoria histórica de la ciudad, pero hasta el siglo XIX los ciudadanos no descubrieron una montaña, junto a la ciudad, que abría el camino hacia el pulmón verde de Collserola. Hasta aquel momento había sido guarida de bandoleros y un lugar de pasto de cabras.

La urbanización de la avenida del Tibidabo, con mansiones y casas señoriales, proyectaba también la creación de un parque de atracciones y una iglesia. Así, en 1902, cuando el parque ya estaba en funcionamiento, se edificó el Templo Expiatorio del Sagrat Cor, una iglesia de estilo neogótico que recuerda a la iglesia del Sacré Coeur de Montmartre, en París. La parte superior del templo está a 575 metros sobre el nivel del mar y permite observar las mejores vistas de toda Barcelona. En un día despejado, es posible ver la cordillera de la isla de Mallorca.

Cerca del cielo

Un punto tan alto fue el sitio ideal para construir un observatorio astronómico, el Observatorio Fabra, el cuarto más antiguo del mundo, que todavía funciona. Para sentirse un poco más cerca del cielo, el observatorio organiza, durante los meses de verano, cenas temáticas mientras se contemplan las estrellas.

Otro de los puntos imprescindibles del Tibidabo es el parque de atracciones, uno de los más antiguos de Europa, todavía en funcionamiento. Construido a principios del siglo XX, enseguida se convirtió en uno de los puntos de ocio más importantes para la gente de Barcelona. Las atracciones de los espejos, la Talaia que ofrece vistas únicas de la ciudad, el avión de 1928, el museo de los autómatas... hacen las delicias de grandes y pequeños y forman parte de la memoria de la ciudad.

more

Información de contacto

Síguenos: