Como Londres o Nueva York, Barcelona también tiene su taxi icono: son los coches amarillos y negros que circulan arriba y abajo por cada calle de la ciudad. Hay una flota de once mil vehículos y tomarlos es muy fácil: solo hay que levantar la mano cuando llevan la luz del techo de color verde, señal de que están libres. También se pueden ir a buscar a las paradas de taxi que hay por toda la ciudad: cerca de los puntos neurálgicos y en las salidas de todas las grandes estaciones de tren y en cada terminal del puerto y del aeropuerto. Las paradas de la ciudad son fácilmente identificables por la señal vertical de color azul con la letra T y, también, por las bandas en amarillo que hay pintadas en la calzada. Los taxistas son unos grandes conocedores de la ciudad: subir a un taxi es siempre una oportunidad buenísima para conocer anécdotas y secretos de Barcelona.

• Que hay diferentes tarifas por franjas horarias. Hay un teléfono de información de tarifas: 934 655 083. •	Que puedes pedir un recibo impreso con todos los datos de la carrera y del vehículo. •	Que si te olvidas algo en el coche, hay un servicio de objetos perdidos: 902 101 564.