Turismo cerca de Barcelona

  • El Maresme

    Protegida por el mar y las cordilleras del Litoral y del Corredor y el parque del Montnegre, la comarca del Maresme ofrece playas preciosas y un sorprendente paisaje montañoso. Centro de veraneo de la burguesía barcelonesa entre los siglos XIX y XX, conserva un imponente patrimonio modernista y mantiene muy viva su identidad cultural: en ella, se puede disfrutar de museos, fiestas culturales, festivales de música o ferias de artesanía. Hay decenas de pueblos para visitar y es una escapada casi obligada.

  • El Baix Llobregat

    A pesar de la industrialización, el Baix Llobregat ha mantenido espacios naturales vírgenes y fascinantes, como el Parque Natural de Montserrat, un macizo único en el mundo y meca de los escaladores más atrevidos. En el delta del Llobregat se pueden observar las aves migratorias que anidan en este territorio y disfrutar de largas playas de arena fina. En Gavà, se puede visitar uno de los yacimientos neolíticos más grandes y mejor conservados de Europa, y en Collbató, visitar la impresionante cueva del Salnitre.

  • El Garraf

    El Garraf es un paraíso: 25 kilómetros de costa, los parques naturales del Garraf, de Olèrdola y del Foix y un clima delicioso invitan a disfrutarlo todo el año. Hay pueblos que son auténticas joyas, como Sitges, capital espiritual del modernismo catalán y con una intensa vida artística y cultural. En Vilanova i la Geltrú, uno de los puertos más importantes de Cataluña, la lonja de los pescadores es una visita obligada. El paisaje natural se puede recorrer a pie, pero también a caballo y en bicicleta: varias empresas organizan rutas guiadas.

  • El Alt Penedès

    Es, por excelencia, la comarca del enoturismo y del paisaje de la viña. Sus vinos y cavas son reconocidos internacionalmente. El Vinseum de Vilafranca, un museo dedicado a la cultura del vino, permite descubrir todos sus secretos. Sin embargo, el interés turístico de la zona va aún más allá: el castillo de Gelida, el conjunto monumental de Olèrdola, originario de los íberos, o los espacios emblemáticos de la aviación republicana durante la Guerra Civil, en Santa Margarida i els Monjos, son atractivos turísticos de primera.

  • El Vallès Occidental

    El monasterio medieval de Sant Cugat del Vallès es la joya de la corona de esta comarca, que creció a los pies del parque de Collserola. Sabadell y Terrassa, las dos cocapitales, mantienen un importantísimo legado industrial, con fábricas y vapores convertidos hoy en edificios de uso público que se pueden visitar. El Vallès Occidental es también una comarca cultural: acoge el Festival de Jazz de Terrassa, el de Blues de Cerdanyola y, en Sabadell, hay temporada estable de ópera.

  • El Vallès Oriental

    El Parque Natural del Montseny es una de las maravillas del Vallès Oriental: bosques frondosos, prados enormes y conjuntos montañeses como el Turó de l'Home y las Agudes, el Matagalls y el llano de la Calma. A través de la ruta Raspall se pueden descubrir el urbanismo y la arquitectura modernistas de pueblos como la Garriga, el Figaró o Cardedeu. Y en Caldes de Montbui perviven todavía los balnearios de aguas mineromedicinales, ya utilizados en la época de los romanos.

  • Los Pirineos de Barcelona

    El Parque Natural del Cadí-Moixeró es conocido también como el Pirineo de Barcelona, un paraje natural espectacular donde se puede practicar escalada, alpinismo y, en invierno, esquí. Su pasado románico pervive en iglesias y santuarios, y se mantiene todavía la ruta minera que recuerda la importancia del carbón en la economía social de esta comarca. Hay espacios casi mágicos, como las 3.000 huellas de dinosaurio cerca de Fumanya: son un testimonio de más de 65 millones de años.

  • El Maresme
  • El Baix Llobregat
  • El Garraf
  • El Vallès Occidental
  • El Vallès Oriental
  • Los Pirineos de Barcelona
  • Como las de Sitges, el Garraf y Vilanova i la Geltrú, al sur, y todas las del Maresme, al norte. Hay largas playas de arena, pequeñas calas escondidas y también espacios para practicar el naturismo.

  • Junto a Barcelona hay doce parques naturales protegidos que ofrecen la posibilidad de entrar en contacto con la naturaleza a lo largo de todo el año y hacer todo tipo de actividades al aire libre.

  • La zona del Penedès, vinculada al vino desde hace siglos, permite conocer la economía vitivinícola del país, que durante los últimos años ha crecido también en otras zonas, como Alella y el Pla de Bages.

  • El delta del Llobregat ofrece playas, pinares, pantanales y un río donde se puede pasear y observar pájaros. El parque fluvial del Besòs es un área magnífica para la naturaleza y el esparcimiento.

  • Cerca de Barcelona se pueden seguir hasta nueve rutas modernistas: incluyen joyas del genial Gaudí y casas de veraneo, palacetes, fábricas, bodegas y jardines románticos.

  • Santuarios y ermitas escondidas, monasterios, ciudades medievales, pinturas... El pasado medieval de Cataluña se mantiene en muy buenas condiciones en los alrededores de Barcelona.

  • Monasterio de Montserrat

    Monasterio de Montserrat

    Situado a 725 metros de altitud, es uno de los santuarios más importantes de Cataluña y guarda la Moreneta, patrona de Cataluña, una talla románica de madera del siglo XII. El coro infantil de la Escolania de Montserrat canta en la basílica una vez al día. También se puede visitar la cueva donde, dice la tradición, apareció la Virgen. Se llega con el funicular de la Santa Cova.

    Colònia Güell

    Colònia Güell

    Esta colonia industrial de origen modernista situada en Santa Coloma de Cervelló, en el Baix Llobregat, es un conjunto de edificios singulares creados en el siglo XIX y que mantienen todo su vigor. Entre ellos destaca uno de los edificios de Gaudí más desconocidos: la iglesia de la Colònia Güell, conocida como Cripta Gaudí y declarada Patrimonio Mundial de la Unesco.

    Cau Ferrat de Sitges

    Cau Ferrat de Sitges

    A finales del siglo XIX, el genial artista e intelectual catalán Santiago Rusiñol compró dos casas de pescadores en la villa de Sitges y las convirtió en su taller y vivienda. En 1933, este templo del arte abrió como museo. Aquí se conservan sus valiosas colecciones artísticas.

    Món Sant Benet

    Món Sant Benet

    Este centro cultural patrimonial se creó en el año 2007 y reúne diferentes espacios y servicios culturales, turísticos, científicos y de ocio. Está formado por el monasterio medieval de Sant Benet de Bages, con una intensa agenda cultural, la Fundación Alícia, que trabaja en la investigación alimentaria, y el Hotel Món, ideal para pasar unas vacaciones.

    Cellers Güell

    Cellers Güell

    Ubicados en la carretera de Barcelona a Valls, en el Garraf, los Cellers Güell son dos edificaciones de 1900, obra de Antoni Gaudí, que proyectó una bodega y una vivienda. La bodega, toda de piedra, es una de las obras más fascinantes del arquitecto, con un impactante perfil triangular.

    Terrassa Industrial y Modernista

    Terrassa Industrial y Modernista

    A mediados del siglo XIX, Terrassa se convirtió en una ciudad industrial puntera en el conjunto del Estado. La burguesía industrial de la ciudad dejó un legado importantísimo en forma de masías, vapores, fábricas y otros edificios que todavía hoy se pueden visitar. Cada año, el segundo fin de semana de mayo, Terrassa organiza la Feria Modernista.

    La sede de Olèrdola

    La sede de Olèrdola

    Situada entre la llanura del Penedès y el Garraf, la sede de Olèrdola del Museo de Arqueología de Cataluña es la evidencia del paso de civilizaciones por la zona: hay un poblado íbero, una fortificación romana y una ciudad medieval con iglesias prerrománicas y románicas. Se pueden hacer excursiones por el parque natural y por el conjunto monumental y se organizan visitas guiadas y teatralizadas.

    Vinseum

    Vinseum. Museo de las Culturas del Vino de Cataluña

    Ubicado en el centro de Vilafranca del Penedès, este museo ocupa un palacio medieval de la Corona catalano-aragonesa donde también se encuentra la capilla gótica de Sant Pelegrí, que acoge las exposiciones temporales. El Vinseum es el primer museo del vino del Estado y uno de los primeros de Europa. Repasa la historia de la vitivinicultura en el Penedès desde una perspectiva antropológica.