Ésta es una costumbre que se inició en Barcelona en 1637 y que todavía hoy deja boquiabiertos a visitantes y autóctonos.

Más de una docena de fuentes de la ciudad se levantan adornadas con flores y frutas del tiempo para ser el escenario perfecto de L'ou com balla, una tradición que consiste en poner en los manantiales de las fuentes huevos que, con la fuerza del agua, bailan.

Durante todo el día, barceloneses y gente de todo el mundo se acercan a edificios tan emblemáticos como la Casa del Archidiácono (sede del Archivo Histórico de Barcelona), el claustro de la Catedral o el Museo Frederic Marès para ver este espectáculo.

L'ou com balla se originó en Barcelona. Para algunos estudiosos se trata de la metáfora del ciclo de la vida y una referencia al tiempo y al movimiento continuo. En cambio, para otros era un juego de entretenimiento de la edad media.

Dónde
varios espacios
Cuándo
Corpus Christi
+