Sant Martí

Sant Martí

Junto al mar, chimeneas omnipresentes dan la bienvenida al distrito de Sant Martí recordando su pasado industrial. Una industria que ha dado paso a la innovación y a las nuevas tecnologías y ha convertido el distrito en el motor de la nueva Barcelona.

Nuevas ideas con vistas al mar

Nombres como la Farinera o Ca l’Aranyó, que remiten a antiguas fábricas, dan una idea de cómo había sido el barrio de Sant Martí. Las chimeneas, algunas ocultas en un juego de pistas que vale la pena descubrir, hablan de un pasado industrial que convirtió estos barrios en el núcleo fabril de la ciudad. Un núcleo que dio la espalda al mar durante mucho tiempo, pero que ahora ha recuperado su esencia más mediterránea.

El Poblenou o el Clot aún conservan mucho de ese pasado obrero y revolucionario, pero los barrios de callejuelas estrechas, de plazas pequeñas y escondidas, se abren ahora en grandes avenidas, en amplias calles que miran al mar y que lo recuperan para el ciudadano. Las antiguas fábricas han dado paso al capital humano, y del Manchester catalán se ha pasado al Silicon Valley barcelonés. Sant Martí es el distrito que concentra la innovación en la ciudad, con nuevas empresas de tecnología punta que se reflejan en edificios punteros diseñados por los arquitectos más atrevidos. La Torre Agbar, el edificio del Fòrum, la Vila Olímpica... son ejemplos de eficacia, sostenibilidad y diseño

Un distrito con playas

El privilegio de tener el mar bañando el distrito forma parte del encanto del nuevo Sant Martí, que se alarga hasta el litoral por un paseo marítimo que lleva directamente a las playas y al Puerto Olímpico. Un distrito que ha sabido transformarse en la Barcelona más innovadora y cosmopolita sin perder por el camino el corazón del pueblo que fue y que se ha abierto completamente al mar.

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